La idea principal era comer pescado en la Escauriza pero al final terminò siendo picatina en La Malterìa de esa zona.
Regalo del trencito para Bruni de por medio, morfi a morir como siempre, y anècdotas varias amenizaron la velada que en un momento nos dejò justamente a la luz de las velas por desperfectos tècnicos del lugar.
Por supuesto fuimos a por el clàsico helado, esta vez en Grido de calle O. Lagos donde Totix nos deleitò con su nueva adquisiciòn movilìstica(patrece que esto de ser emergencista deja guita eh= y donde finiquitamos yendo cada uno pa su rancho..

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