Para comenzar, los cantineros arrancaron tempran¡to, esta vez, en lugar de un exprimido de uvas (tal como es tradición), comenzaron con una infusión fermentada de malta y lúpulo.

Podemos apreciar claramente como Gordolfo (o sea yo) está desarrollando la autentica "chopera" o "barrilera", esa panza que crece por debajo del ombligo a causa de la infusión antes mencionada.
Cuando la mayoría estuvo presenta comenzamos con una picacina de queso, jamón serrano, bondiola y salame traídos del "minotauro", mítico parador de la ruta 2. Las fotos bien gracias...(fffiuuuuuu Ofsaidoden!!!)
Ahora podemos apreciar la presentación de esos maravillosos matambres de cerdo a la parrilla, con guarnición de cebollas y pimientos a las brasas, adornados con dos tipos de salsa, a saber: Verdeo a la crema y como no podía faltar...ROMPEFORT!!!!


Una duda que me surgió de esta velada, fue saber en que consistía de la dieta de coto, ya que le entró a los matambres (ni hablar de la picacina previa) como si nunca hubiera comido desde su última guardia...

o gorras, o cortapitos...


En definitiva, estabamos todos muertos de hambre...
Ya en la sobremesa hicimos una fotardi grupal...

La acosamos sesualmente a ventajita para que el ciruja con el que "afila" (si ya se: soy un viejo choto) se ponga celoso...

Y terminamos con los havanetes tan requeridos por coto, que las muchachas acompañaron con un cafetardi y los chicos con un vinazi, ya que la mebrewer duró poco (hacía mucho calor). Aca podemos apreciar a la lore de magiooolooo justo antes de masticar el último bocado de havanete.

Luego de eso, coto sintió una enorme emoción y fue a despedir a unos amigos del interior que habían llegado de sorpresa, peleó ferozmente con las arañas que viven al lado del inodoro y pudo limpiar esa explosión de alegría que se produjo en ese lugar tan sagrado...(ya conocen como sigue el refrán).
Bueno gente linda! Hasta acá llegaron mis fotos, pero los recuerdos perduraran por siempre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario